Pensar en ti, me convirtió en poeta,
ladrón de estrellas
y especulador de suenos.
Converse con la lluvia de un día gris
y me dio esperanzas;
antes de irse
me vendió un frasquito
con el secreto para ser feliz.
Le quite a la noche unos minutos
para dedicártelos en versos.
Después, me ofreció la palidez de luna
que lleva algunas veces,
y el llanto que esconde en la mirada
que se parece a tu sonrisa.


¡¡¡Amiga, que bellooooo!!! Volveré por más. Sigue escribiendo.
ResponderEliminarBesitos de Luz para tu hermosa alma.
Elena